De todo lo que podíamos imaginar que nos pasara, siempre hay algo que nos dice que lo mejor está por venir y que nos tenemos que conformar con las migajas de lo que deseamos.

Deseamos salud, dinero, amor —bueno, más bien sexo con quienes que nos quiten el hipo… y la ropa a ser posible—, para después comprender que, de lo que deseamos, más bien tendremos realmente lo justo y normal.

Es por ello, que yo no deseo nada, solo “paz y amor”. Puede parecer una perogrullada. Sin embargo, es ese deseo el que me hace la persona más tranquila y feliz del mundo. Ello no implica que, a veces, tenga dudas, nervios o conflictos internos conmigo mismo o con otras personas, pero al aceptar mi realidad, mi yo y descubrir que no puedo desear nada malo, soy una persona más tranquila, aunque a veces haya personas o situaciones que te quieran hacer perder el control.

Incluso diré que, al desear lo mejor para los demás, esa energía me es devuelta de forma más positiva. Si las cosas no vienen como deseamos es por que vendrán de manera que lleguemos a algo mejor, aunque pueda parecer lo contrario. Pero esto sólo es posible si realmente deseamos lo mejor hacia los demás de corazón. La energía que emitimos conlleva la sinceridad, positiva o negativa, de nuestros deseos y anhelos.

A veces flaqueo, soy humano. Pero esa misma flaqueza me hace sentir que si deseo lo contrario de lo que siento me sentiré interiormente mal, triste… Así no quiero ser.

Cuanto mayor sea el mal que me deseen, la tristeza que me quieran transmitir, mayor será mi energía para desear lo contrario: paz, amor y lo mejor para cada persona que se cruce en mi mirada.

Lo que deseo lo tengo, a quien deseo camina a mi lado por un sendero que marcamos a cada paso y, para mi futuro, levanto la cabeza y sé que me depara lo mejor, aunque a veces sienta que es duro ese camino vital.

La sinceridad y la energía irradiadas crean lazos invisibles con las personas más insospechadas y tan firmes y duraderas como una piedra o el recuerdo del primer beso.

Me ha costado entender parte de mi camino. Ahora lo recorro con emoción, vivamente y con pasión. Absorbo lo mejor de lo que me rodea, sin más.  

Abrazos literarios.

Alejandro Guillán.

27 Infinitos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.