Ya no me quieres.

Lo sé porque tus labios besan otros que no son los míos.

Tu piel se aparta ligeramente de la mía sin darse cuenta.

Ya no me quieres

porque hacer el amor contigo es como esperar turno

frente a quien está deseando que acabe su jornada.

Ya no me quieres

por que los silencios ganan a las palabras,

los espacios vacíos en casa son cada vez más habituales,

los momentos que disfrutas son casi nunca conmigo,

las llamadas sin contestar son demasiado frecuentes.

Ya no me quieres

porque las mañanas son frías como las sábanas,

las ventanas ya no muestran cielos azules,

ya no espero que estés o saber qué haces.

Ya no me quieres

y por eso te lo digo sin mentiras,

sin esperar más tiempo hasta que reviente,

sin querer hacer un drama en donde ya no queda nada.

Ya no me quieres

y por eso me llevo todo con lo que vine, casi nada.

Dejo atrás recuerdos y regalos,

todo aquello que fue de los dos,

lo que algún día compartimos.

Ya no me quieres.

Las llaves están sobre el mueble del pasillo.

Soy un desastre para recordar números.

Por eso borré tu número de mi teléfono,

así no caeré en la tentación de llamarte

y escuchar tu voz, aunque sea de reproche.

Ya no me quieres,

por eso la puerta, al cerrarse, quedó muda

y no dijo siquiera adiós,

sólo quedó la sombra que tapó la mirilla un segundo.

Ya no me quieres.

Ya no me quieres.

Todo quedó atrapado entre cuatro paredes.

Los nudos que algún día nos unieron se deshicieron.

Abrazos literarios.

Alejandro Guillán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .