Hay rasgos, elementos de nosotros mismos, que no podemos cambiar. Por mucho que lo deseemos, es casi imposible y es así. Cambiar, se pueden cambiar algunos dejes, maneras…, pero lo esencial permanece.

La personalidad no se puede modificar. Podemos enmascararla, forzarnos a no ser nosotros mismos y vivir una mentira, algo que hay que justificar cada día, algo que agota física y espiritualmente, pero que sólo funciona si estamos aislados de todo contacto afectivo y personal. En cuando se establecen lazos, sean del tipo que sean, es más que imposible vivir en una mentira con uno mismo. Aparecen conflictos, miedos, dudas, insatisfacción, bajada de la libido y pérdida de la confianza. La autoestima por los suelos, vamos.

¿Qué hacer? Respuesta: nada. ¿Por qué hacer algo? No, es broma. La respuesta es sencilla, pero son palabras, no una decisión, ni un hecho ni nada. Todo esto último sólo vale para una acción tras una catarsis.

Catarsis. Me pregunto por qué las personas se asustan al leer esta palabra. Para los que nos ha valido también sabemos que hay otras vías, pero no consiguen una completa visión de uno mismo. Hay que ver lo bueno y también lo malo de cada uno. No es agradable pararse, contemplarse abiertamente. No es plato de gusto ver tus defectos, las cosas que has hecho mal o el daño que has obsequiado a otros. Pero si somos lo suficientemente imparciales, lo podemos ver como algo que nos enseña a ser mejores personas.

Cuando uno acepta quién es, lo que le gusta, disgusta, sus virtudes, defectos y maldades y no los oculta, la actitud es diferente. El punto de vista es nuevo. Es obvio que no todo el mundo tiene que conocerlo, pero las personas del entorno lo sabrán.

Es más que posible que los objetivos sean más claros, que se creen nuevos lazos y se pierdan otros. Lo más importante es que quien esté a tu lado aporte algo a tu vida, ya sea amistad, amor, arte, conocimiento…

El ritmo personal cambiará, las prioridades e incluso los momentos de soledad. Ser como los demás es fácil,  ser uno mismo y mostrarse como tal es lo mejor, pero también lo más difícil

Alejandro Guillán.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .