Lo que nadie entiende es que limpiar el lugar donde se ha cometido un asesinato no es nada fácil, sobre todo cuando ha habido una carnicería. En este caso, el suceso ha ocurrido en el interior de una casa.

Hablamos del típico ajuste de cuentas en el que contratan a un sicario, para que no quede nada ni nadie. Cuando entro en la casa, compruebo que han sido demasiado crueles. A ella le han disparado repetidamente en el baño, mientras se duchaba, pero primero se cargaron a su marido en el salón de casa, por detrás, cuando estaba tomándose una copa de whisky. Usaron silenciador, sino su mujer se hubiera enterado.

Cuando uno se ocupa de limpiar todo aquello que ha quedado desparramado y que antes fue parte de un cuerpo vivo, lo primero que hace es observar bien la estancia. Una vez guardados los cuerpos en sus bolsas correspondientes, hay que fijarse en los detalles.

Lo primero, comprobar cómo los mataron y, a partir de ahí, saber hacia dónde se han esparcido los restos, ya sea sangre, astillas de hueso, partes del cerebro, etc. Da igual que hayan sido tiroteados, descuartizados, desmembrados, envenenados o cualquier otro tipo de final violento.

En este caso, utilizó el término esparcir porque los restos de sangre, cerebro, huesos y otras partes del cuerpo que hay en las estancias, han quedado diseminados por el espacio. No va a ser fácil porque ha habido demasiados disparos.

Lo segundo, es dividir el espacio por áreas de trabajo. Así, yo diferencio entre las áreas críticas, las que están junto al cuerpo, las importantes, las cercanas y las aisladas. También entre las áreas de suelo, las que están a media altura, las altas y las que hay sobre el techo, siempre y cuando el crimen haya sido cometido en un anterior. Una vez que ya has dividido las zonas, hay que vestirse. Si, hay que ponerse encima el típico mono blanco y guantes desechables, profesionales, junto con la mascarilla. Lo importante es no contaminar el escenario del delito.

Lo tercero es tener bien claro qué es lo que vas a necesitar para limpiar cada escena. Prefiero perder un poco de tiempo en esto a llenarlo todo de cosas que no voy a utilizar. Los productos de limpieza han de ser buenos, de calidad, aunque sean caros. En este caso, también utilizaré una de estas “vaporetas”, con distintos cabezales. En el agua que uso mezclo algunos productos específicos de limpieza industrial, que ayudan a eliminar cualquier rastro, haciendo que desaparezca del todo.

Una vez que uno tiene claros estos conceptos, el trabajo puede comenzar. Colocados los cuerpos en sus bolsas correspondientes y aislados del espacio a limpiar, pasamos a observar qué elementos pueden quedarse y cuáles tienen que retirarse del todo. Las alfombras y cortinas, si puede ser, es mejor deshacerse de ellas. En caso de que sean demasiado grandes, pesadas o que las manchas sean fáciles de retirar, se mantendrán en el mismo lugar. Lo único será que habrá que añadir un tiempo extra para que queden perfectas.

Siempre hay que empezar por lo más gordo. Cuando digo “gordo” me refiero a restos orgánicos de todo tipo, los cuales quedan diseminados, sí o sí, cuando te pegan varios tiros. Una vez realizado ese trabajo, todo empieza a resultar un poquito más sencillo y nos centramos en la limpieza de las áreas que indiqué anteriormente. Todo espacio, objeto, mueble, pared, etc., ha de quedar limpio a conciencia. Yo, incluso, llevo conmigo uno de esos detectores de sangre que usan una luz especial y que hay que mirar con unas gafas de colores también especiales, de las que salen en las series de televisión.

Si eres bueno, como lo soy yo, no quedará rastro de nada. Lo importante es ser metódico para que no quede ningún espacio u objeto por limpiar. Usó cubos grandes y bolsas especiales para recoger los restos. Son mucho más caras, pero no se rompen. Todo ha de estar bien.

El baño es más fácil. En cuanto retiras el cuerpo, lo mismo. Tener un método y ser metódico. Ir área por área, zona por zona y usar productos buenos, de los profesionales de verdad. Eso sí es muy importante recalcarlo.

Al final, cuando has acabado, después de repasarlo todo bien, uno queda satisfecho. Es como si nadie hubiera estado allí. Por eso me pagan lo que me pagan, porque lo valgo.

Cuando hay poco tiempo, sobre todo por los horarios de ida y vuelta de los centros de estudios de los hijos, es más complicado, tenso, pero si sabes lo que haces y tienes un buen método de trabajo, no hay problema.

Cuando termino, lo subo todo a la furgoneta, con su logotipo de empresa de limpieza. Todo legal porque es una empresa de verdad. Todos los papeles en regla, todo bien colocado dentro del vehículo. Incluso tiene una plataforma eléctrica para subir el material y todos los cubos que haya utilizado para recoger los restos orgánicos y otros. Todo tiene su método, incluso dentro de la furgoneta.

Una vez me voy de una escena sé que no ha quedado nada, ni rastro de lo que haya ocurrido allí. Cuando llegue a la nave, ya me ocuparé de quemarlo todo, incluidos los cuerpos. Después, sólo toca leer los periódicos y comprobar las noticias que hablen de desaparecidos y, si salen los nombres de las personas de las que me he ocupado, estaré seguro de que todo se ha hecho como debe hacerse. Lo dicho, todo tiene su método.

Ojalá nunca pidan mis servicios para limpiar tu casa.

Abrazos literarios.

© 27 Infinitos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .