En esta ocasión, la publicación que escribo la considero importante porque entramos en terrenos más serios, más profesionales. Cuando uno se dedica a escribir, cuando ya tiene un cierto bagaje de trabajo y se mueve en este mundo de la literatura, tampoco es extraño que te soliciten hacer una reseña literaria de un libro.

¡Ay, Dios! ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo lo enfoco? Respira, respira, respira. Uuuuummmm. Paz interior y, sobre todo, calma, que no es tan grave ni complicado. Se necesitan tres condiciones: saber leer, tener un criterio objetivo y, sobre todo, preparar un esquema previo al desarrollo de la reseña, en el que nos centraremos en una serie de puntos importantes a tener en cuenta.

Hay que destacar que una reseña literaria no es un libro, porque para eso se llama “reseña”. Es un texto breve porque el que damos a conocer una obra y en el que, de manera resumida y descriptiva, desarrollamos algunos elementos de la misma, pero siempre manteniendo al lector con la necesidad y las ganas de leer el libro. Por eso, una reseña no debería ocupar más de un folio y medio. Es importante nuestra capacidad de síntesis después de hacer el estudio de la obra.

Resumiendo, tenemos que escribir sobre el libro sin destriparlo.

Lo primero que tenemos que hacer es leerlo. Bueno, alguno dirá que es lo evidente. Pues no. En ocasiones se publican malas reseñas, en las que se se nota que el autor de la misma no lo ha leído o ha escrito su opinión a través de la información facilitada por la editorial. ¿Queremos ser buenos en este tipo de trabajo? Lee los libros, sin más. No hay atajos.

Una vez hayamos leído el texto, prepararemos un esquema previo en el que anotaremos las ideas principales que vayamos a desarrollar en la reseña. Esto hará que nos creemos una rutina de trabajo, que no se nos olvide nada de lo que queremos escribir y, de cara a un lector, daremos una imagen de seriedad y profesionalidad en lo que hacemos.

Vale, llegados a este punto… ¿de qué hablamos?, ¿cómo lo enfocamos? Tranquilos, ahora llega lo bueno, lo fácil de preparar y lo complicado de ponerlo todo por escrito. Empecemos por el esquema previo.

  • El título del libro. Lo primero de todo es saber de qué texto hablamos. ¡Guau! Increíble, ¿no? Pues no, es lo obvio y por lo que tenemos que comenzar. El lector tienes que saber de qué y quién hablas desde el principio y por eso llegamos al siguiente punto.

 

  • Referencias o datos de la obra: aquí tendremos que centrarnos en
    • El autor: como el propio encabezamiento indica, nos ocuparemos de escribir una serie de datos biográficos del autor relevantes y que, condensados, nos aporten información significativa de su vida y su trayectoria literaria.
    • La obra literaria: Aquí nos centraremos en indicar datos referentes a cuándo fue escrita, género literario, si tiene relación o no con otras obras escritas por el autor o si es la primera que publica, etc.
    • La editorial: como indica también este punto, aportaremos información acerca de la editorial que ha publicado la obra, para que el lector pueda buscarla. Así, haremos notar cuándo se ha publicado, quién ha realizado la ilustración, las páginas que ocupa el libro, etc.

Es decir, ponemos en antecedentes al lector sobre quién vas a escribir y cuál va a ser el texto sobre el que vas a hacer la reseña. Cuando el lector tiene esta primera información es cuando podemos pasar al siguiente punto: la reseña propiamente dicha. En ella tenemos que tener en cuenta lo siguiente a la hora de desarrollarla:

  • La temática del libro: brevemente, escribiremos el tema principal de la obra, intentado siempre no profundizar en el mismo para no dar información relevante del texto. Este apartado podemos indicar:
    • Si es original o no.
    • La perspectiva del autor: social, entretenimiento, si es un texto científico, psicológico, biográfico, histórico, etc.

 

  • La trama: de igual modo, podemos describir de una manera breve alguna de las tramas que sean importantes sin revelarlas por completo. En este punto podemos reflexionar acerca de:
    • Elementos de la trama: planteamiento, suspense, clímax y conflicto.
    • Relación trama – protagonista/as.
    • Elementos y técnicas que ayudan a avanzar la trama.
    • Elemento y técnicas que ayudan a mantener la atención del lector.
    • Relación trama – subtramas:

 

  • Los personajes principales: Podemos hacer mención de alguno/os de ellos para aportar más información al lector, no toda.

 

  • El estilo:
    • Cualidades intelectuales del estilo de escritura del autor: aquí tenemos que observar si estamos ante un texto simple, profundo, claro, complicado, etc.
    • Cualidades emocionales del estilo de escritura del autor: tendremos en consideración si es satírico, humorístico, si busca el llanto, la empatía, arengar, etc.
    • Cualidades estéticas del estilo de escritura del autor: es importante comprobar si hay hay un ritmo en el texto constante o si decae en algún punto. De la misma forma, observar si está equilibrado, desde el punto de vista textual, en toda la obra.
    • Recursos estilísticos: la riqueza de un texto no está sólamente en lo qué dice si no también en cómo lo dice y los recursos que usa para hacerlo.
    • Diálogo:
      • ¿Es efectivo?
      • ¿Ayuda en algo al desarrollo de la trama?
      • ¿Aporta algo al texto?

 

  • La ambientación:
    • ¿Dónde se desarrolla el texto?:  Es lo que nos va a hacer situar la la obra como lector.
    • ¿Relación escenarios/espacios – desarrollo de la obra?: Son importantes porque dan credibilidad al conjunto del escrito.
    • ¿Qué aporta el espacio, el tiempo y la ambientación a la obra?: Este es un punto importante a la hora de utilizarlo en la reseña.
    • ¿Se ha creado la atmósfera adecuada a la obra?: Si es así:
      • ¿De qué manera y cómo influye en la trama, en el desarrollo de la misma y en los personajes?

Una vez terminada de escribir la parte literaria, para acabar la reseña tenemos quehacer una valoración personal. En ella indicaremos:

  • Qué nos ha parecido la obra.
  • Si recomendamos la obra o no.
  • Qué aporta la obra al sector literario.
  • Qué puede aportar la obra al lector.

Por último, hay que tener en cuenta que una reseña literaria es una visión subjetiva y personal de quién la escribe, por lo que es importante argumentar siempre sobre lo escribamos.

No queremos ser como algunos escritores resentidos o que no han tenido la repercusión que deseaban y se dedican a utilizar la reseña como forma de atacar a otro escritor, editorial, etc. Yo, tu…, tenemos que buscar lo positivo en una obra. Seguro que habrá libros increíbles,  buenos, regulares, malos, peores, horrorosos y los que no habrá por donde cogerlos, pero alguien a puesto su esfuerzo en escribirlas. Por eso la reseña ha de estar bien escrita, bien argumentada y, sobre todo, que tenga nuestro estilo personal.

Abrazos literarios.

© 27 Infinitos

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